En este marco, nuestro director ejecutivo – CEO, Fernando J. Luciani, encabezó el panel “El Mercado de Capitales y su rol en el financiamiento de vivienda e infraestructura”, acompañado por Adrián Cosentino, presidente de Orson Capital.
Durante su exposición, y respecto del exitoso modelo de la construcción que traccionó el ahorro y la inversión, Luciani enfatizó que hoy las empresas constructoras -o la figura del desarrollador- tienen que alcanzar un nivel de jerarquización tal que le permita “transformarse en una corporación que consolida valor, es decir, inversores superavitarios, con una posición patrimonial que les permita endeudarse o tomar fondeo a través de obligaciones negociables emitidas en dólares, cotizar en bolsa, pagar tasas de interés o incluso listar acciones en el Mercado de Capitales, de manera de ir sometiéndose al mejor scoring y escrutinio en la bolsa. Así queda configurado el paradigma actual que enlaza la oferta y la demanda. Mientras tanto, el capital de trabajo hay que seguir financiándolo, las obras tienen que continuar, no se puede parar este circuito”.

En este punto, Fernando J. Luciani explicó que para que las compañías y desarrolladores lleguen a ese grado de jerarquización “es clave hacer la tarea; cada uno de nosotros tiene que ir construyendo en su metro cuadrado la empresa más sólida posible, la empresa más escalable posible, para que cuando exista la oferta de financiamiento, estemos en condiciones de poder aprovecharla, disponiendo de la adecuada inclusión financiera, teniendo presencia en los bancos necesarios o vinculándose con los Agentes de bolsa, las SGR y los Fondos de Inversión que hagan falta”.
Nuestro CEO recomendó que el desarrollo urbano y el sector de la construcción deben erigirse sobre la macroestabilidad, sobre estándares de sofisticación financiera, simplificaciones administrativas, desburocratizaciones y bajas en los costos.
Seguidamente, Lucas Jakimowicz, gerente general de Rosfid, empresa de Grupo MAV, encabezó el panel “Estrategias de financiamiento y securitización de hipotecas”.

Jakimowicz comenzó su exposición destacando que Rosario Fiduciaria (ROSFID) constituye el enlace entre la economía real y la colocación a través del Mercado de Capitales.
Seguidamente, destacó las ventajas de las Hipotecas Divisibles y señaló la importancia de que estas puedan trascender el sistema bancario y llegar al Mercado de Capitales: “Es clave que el desarrollador pueda convertir un aporte inmobiliario en crédito genuino”, resaltó Jakimowicz.
Entre los principales beneficios, enfatizó que las Hipotecas divisibles “generan crédito con garantía hipotecaria, permiten securitizar la totalidad o una parte de las ventas del Desarrollo (se puede ejecutar en cualquier etapa del Desarrollo), ofrecen la posibilidad de que los desarrolladores inmobiliarios apalanquen ventas mediante crédito hipotecario para desinmovilizar activos, acelerar el ritmo constructivo y obtener liquidez”.

Al cierre, el gerente general de ROSFID concluyó que “está todo por hacer en pos del crecimiento del stock de crédito hipotecario. El desafío es cómo construir demanda, carteras solventes y descargarlas en el Mercado de Capitales”.